martes, 12 de junio de 2012

¿Antidisturbios? No, gracias

Hay dos frases que suelen dibujar en mi rostro una sonrisa de carácter sarcástico, la primera: "vivimos en una democracia", y la segunda: "si Franco levantara cabeza...". Bien, y yo me pregunto: ¿qué le pasa al mundo?

Vamos a ver, la democracia se define como aquel sistema de gobierno en el que la soberanía reside en su pueblo. Sin embargo, la democracia no deja de ser una organización del Estado. Enserio, a estas alturas... ¿somos tan borregos que necesitamos, como niños pequeños, que nos organicen continuamente? o ¿es que el ser humano se ha convertido en ese ser acomodado que prefiere que le solucionen las cosas con un simple pestañear? Va a ser cierto eso de que el ser humano está destinado a matarse.

Frases como las que he dicho anteriormente, entre muchas otras que prefiero no nombrar, han sido acatadas con plena comodidad por parte de la población. Poco a poco ellos y ellas, los de arriba, han ido colocando cloroformo en nuestra educación, nuestros alimentos insanos y mal conservados, en el consumo... se están haciendo con nosotros y nosotras a base de envenenarnos. Estamos adormecidos y no nos queda nada para estar muertos. Somos humanos, ¿qué os pasa?, le damos más importancia al dinero de la cuenta bancaria que a la falsedad de nuestros políticos. Nos engañan continuamente, los medios de televisión están comprados, los bancos están controlados, y ahora lo único que nos preocupa es seguir consumiendo sin parar. Parece que sin consumo nos quedamos sin vida.

Lo que vengo a decir es que este tipo de frases, y relacionadas con los antidisturbios, reflejan la sociedad en la que vivimos y de la que no nos quejamos. Quiero decir, si la soberanía la tiene el pueblo, ¿porqué solo tomamos decisiones a medias?; y si vivimos en un país demócrata, que viene siendo así desde la muerte de Franco en 1975, ¿porqué cuando nos manifestamos haciendo gala de la libertad que con tanto sudor nos hemos ganado, nos echan a palos? No os dáis cuenta de que nos engañan, nos mienten y nos manipulan.


Realmente me entristece esta situación. Nos hacen creer que nos encontramos en una nube de bienestar que nunca va a explotar, hasta que se rompe y caemos en picado. Esto es lo que ha ocurrido en los últimos años: personas a las que se les ha roto la pompa en la que vivían se han unido a ese grupo, al que antes denominaban "idealistas", para luchar por un cambio y no por una restauración, ya que hemos comprobado que estas últimas llevan siglos fallando.

El tema es, que no solo son los antidisturbios aquellos que disuelven una manifestacion; son también los que se meriendan la información veraz, los que contaminan las mentes, los que pudren las ideas innovadoras y los que dejan de invertir en el saber y el conocimiento. Antidisturbio, como su propio nombre indica, es todo aquel que quita del medio algo que molesta; y hoy en día, lo que realmente incordia, es una mente pensante con sed de cambio.

Las dos frases conducen a su propia crítica.



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