Sin pensar en cómo sería la
nitidez, la sensibilidad, la isometría o la profundidad de campo, surgió “Indecisión”,
que fue una de mis primeras fotografías. Esta fotografía fue tomada cuando yo
tenía 14 años, y expresa realmente cómo me sentí entonces, y cómo muchas veces
me siento identificada ahora.
Se puede observar que es
simplemente un conjunto de vestidos, zapatos, camisetas y maquillaje, entre
otros elementos, que están tirados sobre una cama de matrimonio. Tal vez lo que
quería expresar en ese momento era lo incapaz que me sentía a la hora de tomar
decisiones, ya que es algo que siempre me ha costado. A mi modo de ver o de
describirme, creo que soy un manojo de indecisiones, de nervios y de
inseguridades, todas reflejadas en una fotografía que ni siquiera es buena,
pero representa más de lo que puede llegar a apreciarse.
Creo que lo importante es
observar el conjunto de colores que aparecen en la fotografía; a pesar de que
estuviese entrando en ese momento la luz del día, los colores tienden a ser
oscuros: morados, negros y grises. Puede que sea porque soy introvertida y
miedosa, y eso se muestra tanto en mis fotografías como en la manera de vestir.
Hoy en día mi personalidad ha cambiado mucho, y a pesar de los temores, mi vida
se ha vuelto de colores. Ahora me gusta lo claro, lo poco indeciso y
misterioso, y lo brillante. Me gusta mi alegría y sobre todo, la de aquellos
que me rodean. No hay nada mejor que la felicidad y la vida simple, sin tener
que preocuparse por ese conjunto de estereotipos que terminan por destrozarnos
los días.
No hay comentarios:
Publicar un comentario