sábado, 31 de agosto de 2013

Bandera blanca

Sin darme cuenta fui metiéndome en un agujero negro del que ahora no puedo salir. Estoy como atrapada en un mar de sombras, que lo único que hacen es disolverse frente a mis ojos. Me siento perdida, aturdida. Y sin embargo. Todo sigue a mi alrededor. Pensaba que tenia una vida, la que yo quería vivir. Pero no es así. Te vas matando, tu mente te ahoga poco a poco. Te seduce con ideas decolores, con ventajas… Pero. No, te das cuenta de que todo es un engaño. De que las sombras te atrapan, quieren acabar contigo. Sientes esa sensación. Esa sensación: la de remar a contracorriente. La de ser diferente. Una vez más, perdida. Y en cambio, todo parece normal. Todo tiene color menos tú. Una foto en blanco y negro, un pentagrama sin notas. Un vacío. Inexplicable. Tiene como un olor parecido al de la soledad. Ese hedor húmedo que te recorre la espina dorsal cuando te sientes perdido. Cuando has perdido el control de tu mente. Pero. En el fondo sabes que tu mente no funciona. Y qué mente es la que manda ahora. No lo sabes. No lo sé. O quizás. Puede que abra los ojos.


Quién sabe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario