Bandera blanca
Sin
darme cuenta fui metiéndome en un agujero negro del que ahora no puedo
salir. Estoy como atrapada en un mar de sombras, que lo único que hacen es
disolverse frente a mis ojos. Me siento perdida, aturdida. Y sin embargo. Todo
sigue a mi alrededor. Pensaba que tenia una vida, la que yo quería vivir. Pero
no es así. Te vas matando, tu mente te ahoga poco a poco. Te seduce con ideas decolores, con ventajas… Pero. No, te das cuenta de que todo es un engaño. De
que las sombras te atrapan, quieren acabar contigo. Sientes esa sensación. Esa
sensación: la de remar a contracorriente. La de ser diferente. Una vez más,
perdida. Y en cambio, todo parece normal. Todo tiene color menos tú. Una foto
en blanco y negro, un pentagrama sin notas. Un vacío. Inexplicable. Tiene como
un olor parecido al de la soledad. Ese hedor húmedo que te recorre la espina
dorsal cuando te sientes perdido. Cuando has perdido el control de tu mente.
Pero. En el fondo sabes que tu mente no funciona. Y qué mente es la que manda
ahora. No lo sabes. No lo sé. O quizás. Puede que abra los ojos.
Quién sabe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario