Biovegetalis, actualmente se mueve mucho por la Comunidad
Valenciana, donde trabajan con BioCultura, ya que están afincados
en la provincia de Valencia. Además, afirman en la entrevista que en esta
comunidad en concreto se está trabajando mucho la producción y el consumo de
productos frescos y de origen ecológico, o local. Empiezan a organizarse
comercios locales de los mismos, y poco a poco el consumidor va conociendo al
productor. Esto nos hace remontarnos un poco al pasado, donde el comercio no
era tan “expansivo” como actualmente y se desarrollaba más “cara a cara”, por
lo que el objetivo de este grupo sería volver a esta tradición a través de la
producción de productos naturales.
Uno de los
proyectos más interesantes con los que cuenta el colectivo es el Elaborabio[2], que
utilizan para la organización de cursos, conferencias y para que la gente
conozca la tradición cosmética y de la medicina preventiva andalusí de la
Al-Ziina. Hoy en día, gracias a la ciencia podemos saber que la civilización
andalusí era en su mayoría una población autóctona peninsular, que adoptaron la
religión islámica con la llegada de los nuevos gobernantes árabes, y que se
adaptaron poco a poco a las costumbres que trajeron de Oriente Medio. Por lo
tanto al-Ándalus, como diría Sebastián de la Obra [3][4],
al-Ándalus fue una mezcla de culturas que absorbió desde el primer
momento la esencia de Oriente, que de alguna manera acabó con las costumbres
que se tenían anterior a su llegada, por ser consideradas heréticas,
pecaminosas y obscenas. Sin embargo, con la llegada del Islam, la población
autóctona (sobre todo del sur), sintieron algo más de respeto, ya que eran más
higiénicas y estéticas que el resto. Por lo tanto, durante todo este tiempo, se
desarrolló una cultura de higiene y cuidado estético vinculado a la prevención
de enfermedades. Aparecieron los primeros tratados de medicina estética (XII)[7][8], se
desarrolló la cultura del “cuidado personal” y comenzaron a elaborarse productos
y tratamientos destinados a la belleza. Por ejemplo, las termas
arábigo-andalusíes se convirtieron en centros de belleza, muy visitados por la
población autóctona. En estos lugares no solo se daban baños, sino que había
peluquería, masajes terapéuticos, masajes con aceites aromáticos, tratamientos
capilares, de maquillaje o de depilación, que podríamos retomar hoy en día
gracias a esta elaboración de productos naturales[5].
[1] Pedro
Burruezo, Cosmética andalusí. La interesante labor de Biovegetalis, Ribat
al-Ándalus a través de http://vidasana.org/print/7571.
[2] http://www.elaborabio.com/
[4] La tradición
cosmética de al-Ándalus (documental, YOUTUBE).
[5]
http://mejorsiesnatural.blogspot.com.es/2012/04/biovegetalis.html
No hay comentarios:
Publicar un comentario